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Cambio de la narrativa histórica palestina: nuevo giro de Saeb Erekat Imprimir E-Mail
viernes, 04 de abril de 2014 a las 19:53

Aparte de los temas de actualidad y pragmáticos sobre la mesa de negociaciones entre Israel y los palestinos – fronteras, asentamientos, refugiados, Jerusalén, agua y disposiciones de seguridad – hay un debate mucho más profundo que no se está llevando a cabo en la sala de negociaciones, sino en el arena internacional. Esta discusión involucra el tema de las narrativas históricas y la cuestión fundamental de los derechos históricos a la Palestina geográfica e histórica. Los líderes palestinos están manipulando su historia en la tierra con fines políticos. Han inventado un curioso reclamo, expresado recientemente por Saeb Erekat, el jefe negociador palestino, de que son descendientes de los cananeos y, por lo tanto, son el pueblo indígena de la zona, presente antes de la aparición del pueblo judío alrededor del año 1500 AEC.

Resumen

• Los líderes palestinos están manipulando la historia de la Palestina geográfica/Tierra de Israel. Han fabricado un curioso reclamo, expresado recientemente por el jefe negociador palestino Saeb Erekat, según el cual son descendientes de los cananeos y, por lo tanto, son el pueblo indígena de la zona, presente antes de la aparición del pueblo judío alrededor del año 1500 AEC.

• La familia de Saeb Erekat es beduina. De acuerdo con la genealogía beduina, la familia es parte del clan Huweitat que se originó en el área de Hejaz de Arabia Saudita, llegó a Palestina desde el sur de Jordania y se instaló en la aldea de Abu Dis a principios del siglo XX.

• Varios estudios de importantes eruditos en Medio Oriente y en historia islámica han confirmado que los palestinos no tienen raíces antiguas en la zona y que están tratando de inventarse orígenes que son anteriores a la presencia del pueblo judío.

• Explican que la mayoría de los palestinos llegaron como parte de las oleadas de inmigración que comenzaron en el siglo XIX, en la época de la aparición del sionismo, atraídos por las oportunidades de empleo y beneficios económicos.

• La presencia histórica del pueblo judío en la “Tierra Santa” está bien documentada, no sólo en las escrituras de las tres religiones monoteístas y visible en numerosos restos arqueológicos, sino también en escritos históricos de antiguos visitantes de la zona griegos, romanos, paganos y otros. El hecho de que el cristianismo emanó del judaísmo es una prueba más de la presencia de una próspera comunidad judía en la zona.

 

Manipulando la Historia con Fines Políticos

Erekat, el jefe negociador palestino, ya ha creado una reputación internacional para amoldar la verdad. Muchos israelíes recuerdan, durante la Operación Escudo Defensivo en 2002, cuando Erekat apareció en CNN para afirmar que Israel había matado a “más de 500 personas” en Jenin en una “verdadera masacre”, agregando que 300 palestinos estaban siendo enterrados en fosas comunes. Pronto se hizo evidente que, en las operaciones de combate de entonces, el número de palestinos muertos en Jenin fue de 52: 34 de los cuales (65 por ciento) eran conocidos operativos militares de Hamas, Jihad Islámica o Fatah-Tanzim. Ahora las salvajes afirmaciones de Erekat se han movido al campo de la historia como parte de una batalla palestina acerca de la narrativa del conflicto palestino-israelí.

El liderazgo palestino se basa en la sed de los medios de comunicación internacionales que toman en serio cualquier reclamación palestina salvaje y sin fundamento; sobre las presiones del proceso de negociación en curso, con la participación de políticos de alto nivel estadounidenses y europeos que están ansiosos por mostrar logros; y, sobre todo, en la amplia y casi automática disposición de la comunidad internacional para criticar a Israel y tragarse cualquier demanda artificial pronunciada por los dirigentes palestinos.

 

Curioso reclamo de Saeb Erekat

Si bien se podría suponer que, como jefe negociador palestino y participante en las negociaciones con Israel desde la Conferencia de Madrid de 1991, Saeb Erekat estaría, y realmente debería estar, profundamente inmerso en el proceso de negociación en curso – un proceso que debe llevarse a cabo de una manera confidencial, seria y civilizada – lamentablemente este no parece ser el caso.

De hecho, en franco contraste con lo que cualquier jefe negociador serio debería estar haciendo con relación a la otra parte negociadora, Erekat prefiere permitirles diariamente, a sus líderes y negociadores, una demagogia descarada, arrebatos hostiles, acusaciones salvajes y ataques contra Israel y, sobre todo, simplemente engañar a la comunidad internacional y a los medios de comunicación.

Una invención reciente, soltada en una conferencia internacional de seguridad en Munich el 1 de febrero de 2014, y que recibió enorme prominencia en círculos políticos y mediáticos internacionales, ha generado muchas críticas e incluso ridículo. De acuerdo con el curioso reclamo de Erekat, él es un descendiente directo de las tribus cananeas que vivían en Israel hace unos 9.000 años:

Soy el orgulloso hijo de los cananeos que estaban allí 5.500 años antes de que Joshua ben Nun incendiara la ciudad de Jericho.

No menos sorprendente es la reciente declaración de un miembro del Parlamento jordano, Sheikh Mousa Abu Sweilam, el 3 de febrero de 2014, según el cual:

Los palestinos son los dueños originales de Palestina, que vivían en su tierra cuando se mudaron de la cuenca occidental del Mediterráneo, hacia el este, en 7000 BC.

Ahmed Tibi, miembro de la Knesset de Israel, es citado en el diario Ha’aretz del 19 de enero de 2014, declarando:

…. Los ciudadanos árabes de Israel son una población indígena.

La afirmación de Erekat fue inmediatamente contradicha por varias fuentes acreditadas que citaron, entre otras cosas, la propia entrada de Erekat en Facebook describiendo que el clan Erekat se origina del clan Huweitat en el noroeste de la Península Arábica.

 

La historia de la Familia Erekat

La familia de Erekat, que reside actualmente en Jericó, vivió previamente en la aldea Abu Dis, cerca de Jerusalén. De hecho, la familia Erekat nunca fue parte del sistema tribal de Jericó. Se trata de una familia beduina que, según la genealogía beduina, llegó a la zona desde el sur de Jordania, una zona llamada Husseyniya y Rashaida, en una época no revelada.

De acuerdo con la investigación genealógica de las familias beduinas en Israel, la familia Erekat pertenece al extenso clan Huweitat, que se originó en la zona comprendida entre el valle Liya, cerca de Taif, en las cercanías de La Meca, en la región norte de Hiyaz, cerca de la ciudad de Hekl en las montañas Sarawat, a 350 km. de la frontera con Jordania y al norte de Aqaba. La literatura genealógica beduina afirma que el clan Huweitat es un clan Sharifi aliado con sus primos del clan Hashemita. El clan Huweitat fue instalado por Ras Seeder no sólo en Israel sino también en Jordania, Arabia Saudita y la península de Sinaí.

Una rama de este clan se estableció en la Palestina geográfica en varias oleadas de inmigración que se iniciaron hace unos 200 años, finalizando durante el período de la Rebelión Árabe y la Primera Guerra Mundial. Al parecer, la familia a la que pertenece Erekat se instaló en Abu Dis, cerca de Jerusalén, durante la última de estas oleadas, que se produjo a principios del siglo XX, después de la inmigración judía a la zona.

La primera ola de inmigración trajo las ramas Fahum y Hanun del clan, para instalarse en Nazaret y Tul-Karem. Ellos fueron seguidos por otra rama de la muy conocida familia Shuman, que se estableció en Nablus (dueños del Banco Árabe con sede en Amman, uno de los mayores bancos del mundo árabe).

De acuerdo con la genealogía beduina, las ramas del clan Huweitat que ya se habían establecido en Jordania dieron la bienvenida a los recién llegados del clan, que llegaron con el ejército hachemita Sharifi durante la Rebelión Árabe a principios del siglo pasado y ayudaron a fundar el Reino de Jordania. Esta rama vino desde el sur de Jordania, desde el centro de la zona de los clanes Huweitat, y es considerado totalmente jordano en lugar de palestino.

 

Los Eruditos en Islam Cuestionan las Reclamaciones Palestinas

Las reclamaciones de Erekat y sus colegas de su procedencia cananea, si se consideraran serias, podrían, de hecho, dar lugar a algunas difíciles preguntas respecto del carácter y la identidad del pueblo palestino como parte de los pueblos árabes. Tomando la afirmación de Erekat hasta su conclusión lógica y secuencial, ¿está afirmando que Palestina debe ser reconocida como el estado-nación del pueblo cananeo?

En una línea similar, su declaración suscita serias dudas sobre las raíces mismas del Islam y los orígenes de la dinastía hachemita (conectada con el clan Huweitat) y como tal, en relación con el origen étnico del Imam Ali, primo del Profeta Mahoma, con quien la denominación chiíta del Islam se relaciona. Si los Huweitat son cananeos, como afirma Erekat, esto llevaría lógicamente a la absurda conclusión de que los descendientes del Imam Hussein Ibn Ali no son árabes sino cananeos.

La afirmación general de que el estatus indígena palestino ha sido cuestionada por una cantidad de eruditos en Medio Oriente y expertos en Islam:

- El Profesor Rafi Israeli, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, señala lo absurdo del vínculo que los palestinos han tratado de crear con los antiguos cananeos.

“Los primitivos orígenes de los árabes que llegaron a este país se encuentran en la península arábiga…. Los primeros vinieron de allí. Ahora se paran de cabeza. En lugar de decir que son árabes que emigraron a Canaán y lo convirtieron en un país musulmán, se han convertido a sí mismos en indígenas cananeos”.

“Incluso sus apellidos árabes dan pistas claras de que inmigraron aquí. En Umm al-Fahm hay cuatro grandes clanes que se originaron en Egipto. En la Ciudad Vieja de Jerusalén, se puede encontrar el barrio marroquí, que fue el hogar de los musulmanes que llegaron desde el norte de África, el Magreb, y se establecieron en la Tierra de Israel”.

“Además, el Imperio Otomano transfirió poblaciones de un lugar a otro con el fin de reforzar su control sobre esas zonas…. Tómese, por ejemplo, a los circasianos, musulmanes que fueron traídos aquí desde el Cáucaso”.

“En realidad los palestinos no tienen raíces aquí. Lo saben muy bien, por lo que están tratando de inventar orígenes para sí mismos. Cada vez que se ofrece una crítica histórica o arqueológica de esta tontería, sabios eruditos de todo el mundo inmediatamente insisten en que ‘se respete la narrativa’. No les importa en lo más mínimo si existe una verdad histórica. Si esto no se desenmascara, será aceptado como un hecho. Si se repite una mentira miles de veces, finalmente se acepta como verdad, por lo que no se debe guardar silencio”.

- La Dra. Rivka Shpak Lissak, en su libro Respondiendo a la Reescritura de la Historia Palestina – Cómo y Cuándo la Mayoría Judía en la Tierra de Israel Fue Eliminada y la Diáspora Judía Fue Creada, expone:

“Históricamente, nunca ninguna entidad nacional árabe ha establecido un estado nacional en este país. La Tierra de Israel fue conquistada en el año 640 DEC y ocupada por árabes musulmanes hasta 1071. Un gran porcentaje de los palestinos son descendientes de árabes y musulmanes que emigraron ilegalmente a la Tierra de Israel hace unas pocas generaciones desde países árabes y musulmanes”.

Respecto a la cuestión general de la conquista árabe, la Dra. Rivka Shpak Lissak resume la cadena de los acontecimientos de la siguiente manera:

“La ocupación árabe de la Tierra de Israel duró desde 640 hasta 1071, alrededor de 400 años. Los seleucidas, turcos musulmanes, le conquistaron la tierra a los árabes, pero en vísperas de la Primera Cruzada la perdieron a manos de los fatimidas, que gobernaron hasta 1099, cuando la conquistaron los cruzados. Saladino, que no era un árabe sino un kurdo musulmán de Irak, derrotó a los cruzados en 1187 y gobernó hasta su muerte (1192). Después de la batalla de Hattin y la conquista de Jerusalén por Saladino en 1187, conquistó otras partes del país, mientras que los cruzados mantuvieron su dominio sobre el resto. Un acuerdo firmado por sus sucesores con los cruzados les devolvió la Galilea y trasladaron su capital a Acre. Los mamelucos, turcos musulmanes, conquistaron la Tierra de Israel de los cruzados en 1260 y gobernaron hasta 1516, cuando pasó a manos de los turcos otomanos que gobernaron la Tierra de Israel durante 400 años. El dominio musulmán en la Tierra de Israel terminó en 1918 y un Mandato sobre el país les fue entregado a los británicos”.

- El Dr. Shaul Bartal, un erudito en Medio Oriente de la Universidad Bar-Ilan, dice que si bien en muchos libros de historia palestinos se hace mucho hincapié en “la conquista árabe de Palestina” en el año 638, “una conquista que durante 1.300 años hizo de Palestina un territorio islámico”, de hecho, las oleadas de inmigración procedentes de la Península Arábiga y las llegadas posteriores de árabes de Transjordania y Siria son las que condujeron al asentamiento constante de los árabes en este país.

“Incluso en Ramallah, la capital administrativa de la Autoridad Palestina, los orígenes de las familias árabes se remontan a los que vinieron aquí desde Jordania a finales del siglo XV”.

Un estudio de investigación de Bartal en coautoría con la Dra. Rivka Shpak Lissak muestra que los cuatro clanes principales que componen la población de Umm el-Fahm – Makhagna, Jabrin, Mahamid y Aghbariya – tienen sus raíces en las familias que inmigraron a Palestina del siglo XVII en adelante desde Arabia Saudita, Yemen y Siria. Fue sólo después, durante el siglo XIX, cuando muchas familias procedentes de Egipto y Transjordania se les unieron.

“Los palestinos no son los campesinos que han vivido en Palestina durante generaciones, sino más bien inmigrantes que sólo llegaron recientemente. Fue sólo hacia las últimas etapas del siglo XIX cuando el país comenzó a florecer gracias a la aparición de una nueva presencia – el sionismo – y los asombrosos resultados. En 1878, la población del país sumaba 141.000 musulmanes que vivían aquí en forma permanente, con al menos el 25 por ciento de ellos considerados inmigrantes recién llegados, en su mayoría de Egipto”.

“Diversos estudios realizados en un período de años por Moshe Brawer, Gideon Kressel y otros estudiosos muestran claramente que la mayoría de las familias árabes que se establecieron en las aldeas a lo largo de la planicie costera y la zona que más tarde se convertiría en el Estado de Israel eran originarias de Sudán, Libia, Egipto y Jordania…. Otros estudios muestran que las olas de inmigrantes llegaron aquí en masa de los países árabes durante el período del Mandato Británico”.

Los inmigrantes árabes se sintieron atraídos al país porque los asentamientos judíos trajeron desarrollo, oportunidades económicas y mejoras en saneamiento y medicina.

Como prueba de la enorme inmigración musulmana a la zona, el presidente de EE.UU. Franklin D. Roosevelt comentó en 1939 que la inmigración de árabes a Palestina desde 1921 estaba superando la inmigración de judíos durante ese mismo período. Winston Churchill se refirió a las masivas olas de inmigración árabe al país durante ese tiempo. “A pesar del hecho que nunca fueron perseguidos, masas de árabes se vierten en el país y se multiplicaron hasta que la población árabe creció más de lo que todos los judíos del mundo podrían sumar a la población judía”, dijo.

- El Dr. Arieh Perlman, en su libro El Origen de los Árabes Palestinos, registra la entrada y conquista de la “Tierra Santa”, desde el siglo VII (636 para ser exactos) por diversos elementos árabes, musulmanes y cristianos, dinastías y tribus, incluyendo, entre otros, la dinastía abasida (750), la dinastía fatimita egipcia en el año 969, los turcos y seleucidas en el siglo XI, los cruzados (1099) y después nuevamente la dinastía fatimita egipcia, y luego los musulmanes de Sallah-a-Din, los turcos, los tártaros (1260), el reino egipcio, los mongoles y los otomanos (1517), la ocupación de Galilea por el Sheikh Daher el-Omar a mediados del siglo XVIII y la ocupación de la zona por el Pasha Egipcio Ibrahim a mediados del siglo XIX.

A todo lo anterior se pueden añadir irrupciones y movimientos de tribus beduinas desde el desierto occidental desde finales del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX, y la antes mencionada afluencia de poblaciones árabes desde Siria, Líbano, Transjordania, Sudán, Marruecos, Chipre, Yemen, España, Albania y Australia y otros países del norte de África, tratando de beneficiarse del desarrollo relativamente avanzado y la modernización de la zona, instituida por la población judía, y las concomitantes probabilidades de mayores ingresos.

- El Prof. Gideon M. Kressel, Profesor Emérito de Antropología Cultural y Social en la Universidad Ben-Gurion, y el Dr. Reuven Aharoni, del Departamento de Historia de Medio Oriente en la Universidad de Haifa, en su estudio de los Emigrados Egipcios en el Levante de los Siglos XIX y XX, recuerdan una declaración de Fathi Hammad, Ministro del Interior y de Seguridad Nacional de Hamas, del 23 de marzo de 2012, que “la mitad de los palestinos son egipcios y la otra mitad sauditas”.

- El Prof. Solomon Zeitlin del Dropsie College, en su monografía Derechos Judíos en Palestina, observa:

“Ni los árabes palestinos ni los árabes de Transjordania nunca gobernaron Palestina. Palestina fue conquistada por los árabes que llegaron desde el sur…. Las dinastías de los omeyas y los abasidas no eran nativas de Palestina. Ciertamente los mamelucos, y más tarde los turcos, no sólo no eran árabes palestinos, sino que eran una raza completamente diferente; ni siquiera eran semitas.

“Palestina hasta 734 DEC nunca fue un país árabe y nunca fue así considerada por los geógrafos e historiadores. Josefo, así como el geógrafo romano Estrabón ubicaban a Arabia Saudita más allá de las fronteras de Palestina, o como se le llamaba entonces, Judea”.

- El Dr. Yitzhak Ben-Zvi y otros expertos consideran a la conversión forzosa de los judíos al cristianismo y luego al Islam como un factor contribuyente al extenso aumento de la población musulmana en la zona a principios del siglo XIX. Rastrean un porcentaje no despreciable de residentes palestinos de la zona hasta sus antepasados ​​judíos.

 

Conclusión

Nadie debe tomar en serio las afirmaciones de Saeb Erekat sobre la ascendencia cananea. Su intento de inyectar una falsa narrativa en las relaciones entre israelíes y palestinos socava las negociaciones entre las partes y es una distracción de las cuestiones fundamentales que deben ser discutidas.

La presencia histórica y la existencia del pueblo judío en Medio Oriente en general, y en la zona de Palestina o “la Tierra Santa” en particular, ha sido continua desde tiempos inmemoriales hasta nuestros días. Está bien documentado y demostrado, no sólo en las Escrituras de las tres religiones monoteístas y visible en numerosos restos arqueológicos, sino también está confirmado por escritos históricos empíricos y registros de antiguos visitantes de la zona griegos, romanos, paganos y otros.

El hecho que las fuentes del cristianismo evolucionaron y emanaron del judaísmo es, en sí mismo, una prueba más de la presencia de una comunidad judía próspera en la zona en general y en las zonas específicas en las que los judíos existieron desde los tiempos bíblicos, incluyendo Judea (de la que se deriva el término “Judío”), Samaria y las otras áreas tribales vecinas.

De todos los pueblos existentes, el pueblo judío tiene el más fuerte reclamo de ser indígena de la “Tierra Santa”, donde el judaísmo, el idioma hebreo y el pueblo judío nacieron hace unos 3.000 años. Nadie, Saeb Erekat incluido, puede poner en duda este hecho.

 (*) El autor es diplomático e investigador; director del Instituto de Asuntos Contemporáneos del Centro Jerusalén para Asuntos Públicos, participó en la negociación y redacción de los Acuerdos de Oslo con los palestinos, así como también en los acuerdos y tratados de paz con Egipto, Jordania y Líbano. Se desempeñó como asesor legal y director general adjunto del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel y como embajador de Israel en Canadá.

 

 

Fuente: Jerusalem Center for Public Affairs

 

 

Difusión: porisrael.org

Traducido por José Blumenfeld



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