Austeridad o crecimiento, sin solución a los problemas de Europa
Por Juan Torres López
Aunque la crisis se desencadenó en su superficie por la desregulación financiera y por las estafas continuadas que cientos de bancos llevaron a cabo con la anuencia de las autoridades, sus causas profundas (las que la hicieron sistémica) y las que volverán a provocarla de nuevo si no se resuelven, son otras: la gran desigualdad que deriva rentas sin cesar a la especulación financiera, la utilización intensiva y despilfarradora de recursos naturales y energía que rompe la armonía básica y los equilibrios imprescindibles entre la sociedad y la naturaleza, y una progresiva degeneración del trabajo que empobrece a la población y al tejido empresarial y que frena la innovación y el incremento de la productividad.
El Alcalde de Nueva Cork, Michael Bloomberg, y la portavoz del Concejo Municipal, Christine Quinn, anunciaron esta semana la decisión de negar el status especial al lugar para un centro musulmán proyectado cerca de donde estaba el World Trade Center. La semana pasada, un periodista que escribe para el North Country Times, un pequeño diario del sur de California, nos envió un e-mail titulado "Ayuda". No podía entender por qué un Centro Islámico quería desarrollarse en un área de donde proviene Adam Gadahn, portavoz estadounidense de Osama bin Laden, y que fue el hogar de tres de los terroristas del 11/9. El hombre tiene un punto muy válido, lo que lleva al debate en curso acerca de la construcción de una mezquita en Ground Zero en Nueva York. Cuando se trata de entender el razonamiento detrás de la construcción de una mezquita, en el epicentro del más grave ataque contra EEUU de la historia, nos preguntamos ¿Por qué sus proponentes no construyen un monumento a los muertos en el ataque?
Nueva York se jacta de contar actualmente con al menos 30 mezquitas, así que no es como si fuera una urgente necesidad encontrar un espacio para los fieles. El hecho es que nosotros, los musulmanes, sabemos que la idea detrás de la mezquita de Ground Zero, pretende ser una provocación deliberada a los infieles. La propuesta ha sido hecha de mala fe y, en el lenguaje islámico, un acto así se conoce como "Fitna", que significa "hacer travesuras" que está claramente prohibido en el Corán.
El Corán ordena a los musulmanes, "Sé considerado cuando debatas con el Pueblo del Libro" - es decir, judíos y cristianos. Construir un lugar exclusivo de culto para los musulmanes en el lugar donde musulmanes mataron a miles de neoyorquinos, no resulta ser considerado o sensible, es, sin duda, un acto de "fitna".
Entonces, ¿Qué le da al Imán Feisal Abdul Rauf, de la "Iniciativa Córdoba", y sus cohortes, la inapropiada idea que van a incrementar la tolerancia hacia los musulmanes, desplegando descaradamente su propia intolerancia en este caso?
¿No entienden que construir una mezquita en Ground Zero, es equivalente a permitir una iglesia ortodoxa serbia cerca de los campos de matanza de Srebrenica, donde 8.000 hombres y niños musulmanes fueron sacrificados?
Hay muchas preguntas que nos gustaría hacer. Preguntas acerca de dónde proviene la financiación. Si esta mezquita está siendo financiada por fuentes saudíes, entonces es una bofetada aún mayor en la cara de los estadounidenses, ya que nueve de los jihadistas de la calamidad de las Torres Gemelas eran saudíes.
Si Rauf se toma en serio la construcción de puentes, entonces podría haber dedicado espacio en este, así llamado, centro comunitario, para una iglesia y una sinagoga, pero no lo hizo. Le transmitimos este mensaje a través de un amigo mutuo saudita, pero no recibimos respuesta. Podría haber propuesto un memorial a los muertos del 11/9, con una denuncia de la doctrina de la jihad armada, pero decidió no hacerlo.
Es una idea repugnante que $100 millones sean traídos a Estados Unidos, en lugar de dirigirlos a los musulmanes moribundos y necesitados de Darfur o Pakistán.
No olvidemos que una mezquita es un lugar exclusivo de culto para los musulmanes y no un atractivo centro comunitario. La mayoría de los estadounidenses desconfían de las mezquitas, debido al duro núcleo retórico que se utiliza en los púlpitos. Y con razón. Como musulmanes nos sentimos consternados por que nuestros correligionarios tengan una tan poca consideración por sus conciudadanos, y deseen echar sal en sus heridas y pretender que están aplicando un bálsamo para calmar el dolor.
El Corán les suplica a los musulmanes decir la verdad, aunque le duela al que la pronuncia. Hoy hablamos con la verdad, sabiendo muy bien que los musulmanes han olvidado este fundamental mandamiento de Allah.
Si esta mezquita se construye será, para siempre, un pararrayos para los que toleran poco a los musulmanes o al Islam en EE.UU. Simplemente no podemos entender por qué diablos, el liderazgo tradicional de los musulmanes de Estados Unidos no se da cuenta de su locura y se vuelve atrás, como un acto de buena voluntad.
En cuanto a los liberales con ojos llenos de lágrimas y corazón sangrante, como el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, y gran parte de los medios de comunicación, que son ciegos a la agenda islamista en América del Norte, entendemos su buena voluntad.
Desafortunadamente para nosotros, su postura se basa en la ignorancia y la culpa y ellos, nunca en su vida, tendrán que hacer frente a la tiranía del islamismo que tiene como objetivo, mata y mutila a los musulmanes del mundo, y está utilizando el liberalismo para destruir las sociedades seculares democráticas liberales, desde dentro.
(*) Raheel Raza es autora de ‘Su Jihad... No mi Jihad’, y Tarek Fatah es autor de ‘El Judío No es Mi Enemigo’ (McClelland & Stewart), que se lanzará en octubre. Ambos integran la dirección del Congreso Musulmán Canadiense.
Todos los 25 de mayo son celebrados en Líbano desde el año 2000 como un día llamado de la "resistencia y liberación". Lo cierto es que la celebración conmemora un evento falso y los actos de heroísmo que se pretende para con "los resistentes" en realidad jamás han sucedido.Los hechos reales indican que el 22 de mayo de 2000 el ejército israelí se retiró unilateralmente de la zona de seguridad en el sur del Líbano en conformidad con la resolución 425 del CSONU y por razones exclusivamente internas israelíes. He manifestado siempre que tal retirada debía realizarse, pero la forma de llevarla a cabo del ex PM Ehud Barakfue fatal para Israel y (como señale en su tiempo que sucedería) dio lugar al fortalecimiento del terrorismo y las calamidades de la guerra del verano del 2006.
El régimen que llegó al poder tenía previsto que la República Islámica de Irán se convierta en un faro de progreso, prosperidad y logros. En su visión “La República Islámica de Irán” sería la prueba definitiva de la superioridad moral y práctica del Islam (mayormente del Islam Shiíta). Sin embargo, la visión es una cosa y la realidad otra distinta…Más de 30 años después de la Revolución, la sociedad iraní en 2012 está devastada y desesperada. Irán es una nación de 75 millones de personas. La sociedad iraní está compuesta por diferentes religiones y etnias: Shiitas, Sunitas, Persas, Hazaris, Balochs, Uzbekos, Turkmenos, Cristianos, Kurdos, Judíos y otros. La abrumadora mayoría de iraníes son jóvenes que nacieron después de la Revolución. 35 millones de iraníes son menores de veinte años.